Barbara Palomino en la 57ª Bienal de Venecia.

CROSS PATTERNS de Bárbara Palomino (Chile)

en “Personal Structures”, exhibición colateral de la 57ª Bienal de Venecia

La artista chilena Bárbara Palomino fue seleccionada para participar en la exposición “Personal Structures”, organizada por GAA Foundation y el Centro Cultural Europeo en el marco de la 57ª Bienal de Venecia, a inaugurar el próximo 13 de mayo en el Palazzo Mora. La muestra quedará abierta al público hasta el 26 de noviembre del 2017.

Este evento se organiza desde la 54ª Bienal de Venecia y ha contado con la presencia de importantes figuras del arte contemporáneo internacional, como Lawrence Weiner, Herman de Vries, Yoko Ono, Arnulf Rainer, Hermann Nitsch, François Morellet, Daniel Buren, Teresa Margolles, Joseph Kosuth, Henk Peeters, Marina Abramovic, Jan Dibbets, Richard Long, John Baldessarri, entre otros, incluyendo al artista chileno Patrick Hamilton.

Palomino presentará en esta exhibición una instalación multimedia e interactiva titulada “Cross Patterns: Paths to be able to return”, obra inicialmente producida en colaboración con Le Fresnoy Studio National des Arts Contemporains, prestigioso centro de investigación artística y producción audiovisual ubicado en el norte de Francia, donde la artista acudió por dos años, después de haberse graduado en la Universidad de Chile con una especialización en arte textil.

Bárbara Palomino, cuyo obra aborda constantemente reflexiones sobre el vínculo entre antiguas y nuevas tecnologías, desarrolló en Le Fresnoy una investigación artística sobre la supuesta relación entre canciones y diseños creados por el grupo índigena Shipibo-Conibo de la Amazonía peruana.

Atraída por la belleza y precisión geométrica de tales diseños, usualmente bordados o pintados sobre tela, Palomino siguió la pista de estudios etnográficos que refieren a una tradición adjudicada a las mujeres de la tribu Shipibo-Conibo, en la que se sostiene que ellas pueden cantar los dibujos bordados en las mantas tal como si interpretaran una partitura musical, como si un diseño representara una canción específica y/o viceversa. Sin embargo esta idea, que se ve reflejada en la obra de Bárbara Palomino, fue introducida por antropólogos europeos, quienes la promovieron y divulgaron en la academia. Su popularidad, no obstante, llegó a influir en la realidad de algunos grupos Shipibo-Conibo, quiénes adoptaron la idea de los “dibujos cantados” como propia, promoviendo con ello una “tradición inventada”.

Basada en esta indagación, y por lo tanto en una ficción etnográfica, la artista comenzó a crear una instalación protagonizada por una máquina que sincroniza medios mecánicos y digitales para dibujar patrones geométricos sobre una larga franja de tela, siguiendo el ritmo de canciones Shipibo-Conibo. Un mecanismo robotizado permite mantener el gesto orgánico de la mano en el trazado de los dibujos, conservando la referencia a la manufactura artesanal de los diseños textiles tradicionales realizados por las mujeres Shipibo.

A su vez, el público es invitado a interactuar con la obra. A través de un micrófono, las personas asistentes pueden cambiar el curso del dibujo, modificando por completo el diseño geométrico con su voz. Acción que puede ser interpretada como una metáfora acerca de la influencia de un agente externo o del poder discursivo al interferir en las prácticas de una cultura.

La obra se vuelve aún más interesante cuando nos percatamos que los mismos dibujos creados, modificados por el público o no, se leen de nuevo como una “partitura”, reproduciendo de manera electrónica el sonido de las canciones o las interferencias con las que fueron creados, como si las líneas de lo diseños estuvieran codificadas.

Descubrimos entonces que pese a la repetición de ciertos diseños, cada dibujo creado es diferente y único, no solo por la aleatoriedad del mecanismo de dibujo al seguir el ritmo de las canciones Shipibo-Conibo sino también por la intervención que el público asistente realizó con su voz en el momento del trazado de muchos de ellos.

La participación de Bárbara Palomino en la exposición “Personal Structures” ha sido gestionada por CO galería, con el auspicio de la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile (DIRAC) y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile (CNCA). Además cuenta con el apoyo de ARTEL Chile.

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